Saludos, perrillas.

He hecho un pequeño cambio en el blog, con lo que las fotos que subo tendrán miniaturas un poco más ligeras, y no serán enooooormes cuando pulsas para verlas a tamaño completo. Para probar un poco cómo va, aquí os dejo algunas de las fotos de este fin de semana pasado. Fui con la perrilla mayor y su novia al festival Ola!, para ver, entre otros, a Björk, Goldfrapp, Massive Attack, Kula Shaker y Saint Etienne. Del festival no tengo fotos, porque pasé de llevarme la cámara, y era de noche, por lo que las fotos con el móvil no salían bien. Al día siguiente decidimos irnos a la aventura, por las playas del cabo de gata… y entonces sí que me arrepentí de no haber cogido la cámara de fotos (más que cuando tenía a Bjork a 2 metros de distancia, que también le podría haber hecho fotos monas a la chinaca). El motivo: los preciosos paisajes almerienses. Las aguas, limpísimas, con los pececitos mordiéndote los pies, y el agua calentita. ¡¡No me quería ir de allí!!

Cabo de Gata

Entre la montaña aparecen calitas muy bonitas, pero a las que no es muy fácil llegar.

Un ligero empujoncito y...

Aquí sólo se bañan las cabras montesas.

La cala

Éste fue el trágico lugar en el que le di una patada a un erizo de mar y tuvieron que llevarme a urgencias (a 50 kilómetros) a que me sacaran las púas (que aún siguen dentro de mi pie).

Calita

En esos raíles estuve yo sentado una hora sacándome espinas del dedo gordo del pie con una navaja. Ayyy.

Calitita

Otra calita llena de piedras, erizos de mar y maldad.

El Gato del Cabo

De vuelta de urgencias… ¿o esto fue antes de clavarme el coso en el pie?

Asomado

Asomado al mirador del Cabo de Gata.

Posado a lo Obregón

Y aquí nos quedamos al final, en una cala que se llamaba “Cala Rajá”, en la que se estaba muuuy agustito. Tras ver esta foto he decidido que mañana voy a pelarme, jajajaa.

Perrilla enharinada

La perraza mayor aprovechó que yo tomaba el sol para echarme arena en la cara… y encima se meaba de risa.

Anita Obregón, el retonnno

El posado veraniego a lo Ana Obregón no podía faltar. Lo que sí me faltaba era un pareo, para hacerlo más fidedigno a los originales de Anita.

De vuelta

Y aquí volviendo ya… 5 horas de coche, y a Sevilla de nuevo. Aaah.